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Los Gatos: El rescate del eslabón inicial

A casi 50 años del lanzamiento de "La balsa", Litto Nebbia reeditó a través de su sello, Melopea, los seis álbumes de la banda pionera del rock argentino.

Que en tiempos celebratorios de los 50 años del rock argentino la discografía de una banda fundacional del género como Los Gatos no tuviera una reedición que pusiera aquellas canciones al alcance de cualquiera que quisiera escucharlas, resultaba ciertamente paradójico.

“Si a cualquier persona se le ocurriera hoy adquirir un disco con la versión original de la canción más importante del Rock Argentino, La balsa, no la encontraría, pues hace 25 años que los discos no están a la venta en ningún lado”, escribió Litto Nebbia en una Carta Documento que le envió a Sony Music Entertainment Argentina, y que posteó en su página de Facebook.

Un texto en el que, pocas líneas después, cierra el círculo: “Por ello, y a punto de cumplirse 50 años de la salida del primer material del grupo, he decidido no esperar más tiempo sin que los discos de Los Gatos estén disponibles para el público.”

Es así, entonces, que en línea con su escrito, a través de su sello, Melopea, el legendario músico acaba de lanzar al mercado los seis álbumes de la banda de la que formó parte entre 1967 y 1970: Los Gatos 1, subtitulado ahora como La balsa (1967); Los Gatos 2 (1967), subtitulado como Viento, dile a la lluvia; Seremos amigos (1968); Beat N° 1 (1969); Rock de la mujer perdida (1969); y En Vivo (1971); con promesa de una pronta reedición del material en vinilo.


De este modo, queda resuelto un vacío que sólo había sido cubierto en una mínima medida por la reedición que en 2002 acompañó las entregas dominicales de un matutino, aunque entonces, sin cambios con respecto a su calidad sonora original.

Ahora, el material reaparece mejorado por la remasterización que en 2007 hicieron Nebbia, Ciro Fogliatta y Mario Sobrino, con una gráfica que reproduce las caras de la tapa del vinilo, y que incluye la información básica de cada disco. Y permite, al mismo tiempo que regresar al principio de todo, observar la notoria evolución que la banda experimentó en sus cuatro años de trayectoria.

En ese aspecto, resulta interesante el camino de búsqueda que la primera formación de la banda -Nebbia, Fogliatta, Kay Galilfi, Alfredo Toth y Oscar Moro- transita del primer disco, que incluye clásicos eternos como La balsa, Ayer nomás y El rey lloró, al tercero, en el que Nebbia se pregunta cómo será el amor en el siglo siguiente, en Cuando llegue el año 2000, y dosifican en dosis perfectas los ingredientes de la canción en Seremos amigos. Entre ellos, Viento, dile a la lluvia funciona como puente de una etapa que tendrá su final con la entrada de Pappo en lugar de Galifi.

Con Norberto Napolitano en sus filas, en Beat N°1 el quinteto adquiere un sonido más rockero, al mismo tiempo que una suerte de psicodelia traza cierto paralelismo con lo que sucedía en el mundo anglo. Un rasgo que encuentra su mayor expresión en los 11 minutos de Fuera de la ley.

La impronta roquera se impone aún con más fuerza, con Rock de la mujer perdida y Mujer de carbón como punta de lanza, en tanto el blues aporta lo suyo en la bella Los días de Actemio y en el Blues de la calle 23. Precisamente esta última y Mujer de carbón reaparecen, grabadas en vivo, en En vivo, el disco que completa la colección, y en el que se destacan el inicial Oh mama rock y Canción para un reventado. Todas, piezas fundamentales, a la hora de reconstruir el paisaje de un tiempo esencial de nuestra música popular.

El éxito de “La balsa”
Punto de inflexión
Es verdad que el simple Rebelde / No finjas más, de The Beatniks, editado en junio de 1966, compite por el título de “piedra fundamental del rock argentino” con el de La balsa / Ayer nomás (tema compuesto por el “beatnik” Moris y Pipo Lernoud), lanzado en julio del año siguiente.

Pero de lo que no hay duda es de que las más de 250 mil copias vendidas del segundo marcan un punto de inflexión en el lugar que el rock ocupaba en la industria y dio por tierra con la idea de que el género no tendría éxito si no era cantado en inglés.

Y de que la aparición del ahora reeditado Los Gatos 1, que comenzaba con el tema de Nebbia y Tanguito, darían inicio definitivo a una historia que cinco décadas después, goza de buena salud.

Por Eduardo Slusarczuk